Tratado de la extradición

Tratado de la extradición

 
 



TRATADO DE LA EXTRADICIÓN .

Internacional e interna

Reseñar la obra del epígrafe configura tarea mas compleja que la dedicada a los demás libros aque integran este acervo bibliográfico. Lo es, porque representa un género distinto al que pertenecen los demás. Ya su portada lo exterioriza, pues pone de relieve su carácter de “tratado”; y si bien existe una idea genérica acerca de lo que esta palabra significa, en aras de otorgarle mayor concisión entendemos útil evaluar la comparativamente con lo que constituiría un manual , un ensayo, o un curso construidos sobre la misma área temática .
Tanto un manual como un tratado contienen, en principio, una exposición de de los temas del área estudiada. Empero, marcan diferencias dado que el primero, además de tener como parámetros la brevedad y la simplicidad generadas por la circunstancia de que sus posibles lectores son estudiantes urgidos por los cursos o profesionales compelidos a interiorizarse rápidamente del contenido de la materia, también se caracteriza por no tener compromiso alguno con el abordaje de todos los temas usualmente comprendidos en el sector o rama objeto de abordaje; sólo los más usuales o de mayor interés práctico. Asimismo, la diferencia también se marca con lo que se denominada “un curso”, puesto que en esta última modalidad hay una selección de tópicos de la mayor actualidad , sea por estar en situación de reforma legislativa, sea por en estar en tela de discusión frente cambios en el entorno social. También cabe trazar una distinción con el “ensayo”, porque este no es otra cosa que una monografía, seriamente fundamentada, para argumentar sobre un tema o una idea.
Así las cosas, el tratado queda caracterizado como una exposición que, con las limitaciones que se relacionan con el nivel de información del autor o autores y la cultura jurídica en la que se desarrolla la tarea de compilación y elaboración, aspira a la completitud , aún cuando sólo enfatice en las líneas fundamentales de cada problemática y esto, va de suyo,dentro de un un contexto condensado en una única obra.
La construcción de un tratado es, en principio, tarea grata porque importa  el desafío de abordar una totalidad compleja que necesita ser armonizada . Empero, también aúna elementos que no son siempre reconfortantes, en la medida que demanda años de trabajo con una consagración horaria importante, gravitando en el autor una sensación de  distancia con la culminación.
Enfocando el motivo para un esfuerzo de mayor magnitud que un manual o un curso, debe operar el convencimiento que la institución motivo de estudio brinda relevantes beneficios al afianzamiento de la justicia en las relaciones penales internacionales. En rigor, esto va de suyo cuando la experiencia pone de relieve que el juzgamiento por los tribunales que ejercen una competencia estrechamente vinculada con el locus delicti o con el centro de intereses más lesionado por la maniobra ilícita de despliegue transfronterizo, otorga posibilidades acrecidas de arribar a una sentencia que se ajuste en mayor medida a la realidad de los hechos. También va de suyo el acendrado convencimiento que ayudar a la justicia competente para hacer regresar al prófugo que quebrantó su condena escapando al extranjero, retempla la fe en las instituciones y otorga mayor seguridad a la sociedad en el conflictivo mundo actual. Del mismo modo, resulta menester que cierto acuerdo exista acerca del contenido y ubicación de los temas estructurales, de tal modo que haya seguridad sobre el camino por seguir al completar cada tramo de la exposición. Esto ocurre con la extradición, pues la problemática contemporánea si bien incorpora una importante dosis de novedades, suma pocos temas que impongan cambios que influyan en la faz metodológica. En efecto, apenas los relacionados con la utilización de sus mecanismos en el ámbito de la cooperación con los tribunales internacionales, o en el área de la sustitución de la extradición por el mecanismo de la ejecución en el país de refugio de las condenas cuando estas son de cuantia menor, o también con el empleo de los mecanismos de la extradición combinados con los de la transferencia de condenados para cumplir la sentencia condenatoria en el país de su nacionalidad.
En el caso, la proyección intelectual del trabajo se vio potenciada por la carencia de obras actuales de la magnitud de un tratado en las esferas geográficas o idiomáticas a las que podía alcanzar. También por la circunstancia de que la mayor parte de los trabajos existentes de esa naturaleza son de antigua data y no responden ya a la realidad que se vive. En el caso también opera una perceptible discontinuidad entre una tradición inaugurada por los estudiosos franceses y belgas, de generar obras que abarcaban todos los temas hasta entonces explorados por la doctrina y las publicaciones que sobre la misma materia surgieron luego de la Primera Guerra Mundial tendientes, en buena parte, a dar tratamiento autónomo a temas centrales en la extradición -como la entrega de nacionales o el principio aut dedere aut judicare- , pero no abordar a la extradición como instituto. Advierto que una tarea del alcance de construir un tratado, tiene que asumir una finalidad más allá de las comunes propias de las obras sobre la materia, que no son otras que exponer el derecho vigente, explicar su contenido y proponer interpretaciones para las soluciones normativas dudosas. Sostengo que asimismo es la de transmitir un amplio cúmulo de experiencias que permita formular juicios críticos acerca de todo el sistema y de su funcionamiento. Y esto ha sido preocupación permanente en una obra en la cual se ha divisado la normativa siempre a partir de los hechos y de los valores comprendidos en cada figura, controversia o conflicto.
Una particularidad que singulariza el libro en reseña es la exposición conjunta y correlacionada de la extradición internacional con la interna, figura propia de ciertos países federales como la Argentina. Esto permite advertir la identidad que guardan algunos procedimientos y principios, como también la posibilidad de un horizonte en la que la extradición interna pueda transformarse en modelo para sistemas más desformalizados de entrega en supuestos de integración política o económica en la esfera internacional.

Pasando a la parte formal de la edición, repárese en que su magnitud -piénsese en alrededor de mil cuatrocientas página de texto-, llevó reforzar una metodología que es complementaria y no principal protagonista en libros hoy editados, cual es la de estar totalmente acompañada de índices detallados y exhaustivos, parcialmente desplazados en las actuales ediciones digitales por la multiplicidad que ofrecen los enlaces electrónicos instantáneos. En su momento, tal cometido motivó un intenso trabajo reflejado en listados complementarios del índice general, con las referencias temáticas, autorales, y por normativa citada, como así también de fallos recaídos, que facilitan consultas y disipan dudas con rapidez.
La circunstancia de concebirse la exposición de la materia desde el mirador de un tratado hará que el lector se reencuentre con temas hoy relegados, tal como los concernientes al fundamento de la extradición y al desarrollo histórico que marcó el camino de la institución más antigua del Derecho penal internacional, ambos básicos para inteligir el papel que la figura debe cumplir en toda planificación en el largo plazo de la reacción punitiva en el plano interjurisdiccional.
En definitiva, una obra que prosigue siendo una fuente de referencias fundamentales acerca de todos los mecanismos procesales, penales e internacionales que se relacionan con la entrega  de procesados y condenados.

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Derecho Penal Internacional, Reextradición, Extradición., aut dedere aut punire, aut dedere aut judicare, Tratamientos